Gran Premio Histórico de la Ciudad de México: una fiesta de velocidad, historia y pasión por el automóvil
- Revista Revoluciones

- 1 day ago
- 2 min read
Fotos y texto por: Bernabé Rico

El pasado 16 de agosto se celebró la XIV edición del Gran Premio Histórico de la Ciudad de México, un evento que, como cada año, tuvo como escenario el emblemático Autódromo Hermanos Rodríguez y reunió a cientos de entusiastas y amantes del automovilismo.
Una de las características que hace especial este encuentro es la combinación de automóviles clásicos y antiguos con vehículos modernos y exóticos, convirtiendo la jornada en una verdadera celebración de la historia, evolución y potencia del automóvil.
En la parte posterior de los pits, los asistentes pudieron disfrutar de una extensa exhibición con cientos de vehículos de distintas épocas, en su mayoría clásicos. Algunos propietarios optaron por mantener sus autos en exhibición, mientras otros aprovecharon la oportunidad de llevarlos al trazado del autódromo para mostrarlos en acción.
Aunque no se trata propiamente de una competencia, ver estos vehículos recorrer la pista permite al público apreciar su desempeño, potencia y, por supuesto, escuchar el inconfundible sonido de sus motores. Los autos exóticos y de alto rendimiento se encuentran entre los que más llaman la atención por su impresionante aceleración y potencia. Para quienes somos amantes de la velocidad, el rugido de estos motores es, sencillamente, música para los oídos.
El Gran Premio Histórico continúa destacándose por su capacidad de reunir en un mismo lugar una extraordinaria variedad de automóviles de diferentes generaciones. Esa combinación atrae a un numeroso público que tiene la oportunidad de recorrer décadas de historia automotriz mientras disfruta de un ambiente cargado de pasión por los motores.
Sin embargo, hay un aspecto que entendemos debe mejorar: la atención y logística para la prensa acreditada. En esta edición fue necesario trasladarse a tres puntos diferentes para completar el proceso. Primero se entregó la acreditación fuera del autódromo; posteriormente, ya dentro del recinto, hubo que dirigirse a otra área para firmar la responsiva y recibir el brazalete; finalmente, en un tercer punto bastante retirado, se entregó el chaleco de prensa.
Este proceso representó una pérdida considerable de tiempo para varios de los medios presentes. La impresión compartida entre algunos compañeros de prensa fue que resultaría mucho más práctico y eficiente centralizar todo el proceso de acreditación en un solo punto.
Esperamos que para futuras ediciones los organizadores puedan atender este detalle y mejorar la logística para los medios. Un evento de esta magnitud, que ofrece una experiencia tan atractiva para los amantes del automovilismo, merece también una organización a la altura en todos sus aspectos.



Comments